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La industria química y petroquímica continuó su ritmo de crecimiento en el valor de sus ventas como consecuencia del dinamismo de la demanda interna en ascenso desde hace 3 años. No obstante, el nivel de crecimiento de las ventas internas se desaceleró de 17 % en 2006 para pasar a 8 % en 2007 y con perspectivas para el presente año de 6 a 8 %. Las exportaciones crecieron 13 % favorecidas por el alza de los precios petroquímicos.
En la presentación de las cifras del sector, la Presidenta de ASOQUIM, Danay Zoppi, afirmó que hay algunos signos de problemas estructurales al no ocurrir las inversiones necesarias para el aprovechamiento de los mercados externos y el crecimiento de la demanda interna, atendida con fuertes importaciones.
Refirió la recuperación del crecimiento en 13 % del mercado externo, apoyado en el ascenso de los precios petroquímicos, los cuales representan el 70 % del total de las exportaciones, mientras los químicos intermedios y finales han perdido competitividad externa y han reducido su participación en el total de exportaciones del sector. “Luego de su caída no se han levantado, por cuanto las tasas de cambio no las hacen competitivas. A 2.150 es muy difícil exportar con la inflación interna que tenemos”.
Por otra parte, el ritmo de importaciones crecientes, con niveles históricos de 2.728 MM $, confirma en opinión de la Presidenta de ASOQUIM, problemas de competitividad y rezago importante de inversiones, que han hecho más negativa la balanza comercial del sector.
--El consumo interno de petroquímicos y sus derivados como resinas plásticas en general, se incrementó en línea con el dinamismo interno contribuyendo al crecimiento total registrado en el 2007, pero no ha ocurrido lo mismo en otros segmentos como la química intermedia que atiende sectores como textil, cuero, papel, limpieza, uso personal y otros intermedios, en los cuales durante los últimos años la manufactura local ha caído y en su lugar han subido las importaciones
Lo que más le preocupa a la Presidenta de ASOQUIM es el tema de las inversiones, en particular en la química intermedia y final, porque es precisamente la causa que comienza a constreñir la posibilidad de crecer, ya que no ha habido inversiones en el sector en los últimos 10 años. “Al llegar a su capacidad máxima, las empresas compensan con importaciones, porque sin inversiones no se puede seguir creciendo”.
Es a su juicio, el problema estructural por el que atraviesa el sector. Las razones las ubica en la falta de políticas públicas claras y eficientes, el hecho de que haya habido mucha incertidumbre en el tema de controles de cambio y de precios, volatilidad en las tasas de interés y restricciones para el acceso a divisas.
--Las inversiones extranjeras necesarias para este sector por sus requerimientos tecnológicos y de mercado, exigen garantías, por ejemplo de remisión de dividendos, operación que debe pasar por CADIVI, y eso restringe la posibilidad de inversión.
--¿Soluciones?
--Pienso que habría que tener una estabilidad económica más visible y creíble. Hay una sensación de bonanza, pero vista siempre como de corto plazo y no estructural de largo plazo. Eso es muy típico de un país que depende del precio de un solo producto, en este caso el petróleo.
--¿A la luz de esa situación, cómo ve las perspectivas de la industria química y petroquímica?
--Es una industria que siempre se recupera y crece por encima del PIB. Es un sector con experiencia que cuenta con recursos humanos. Mundialmente crece a tasas increíblemente altas como en el caso de Asia, también ocurre en América Latina y no habría dudas en cuanto a que también pudiese ocurrir en Venezuela.
--¿El incremento de las importaciones en Venezuela, no significa desplazamiento de la producción nacional?
--Ha habido desplazamiento, porque a falta de inversiones, se importa para compensar la demanda creciente. El problema es que aquí para invertir en infraestructura: plantas, maquinarias y equipos, es un ejercicio de más largo plazo, de 10 a 15 años, mientras que la compra de materias primas e importaciones es una decisión prácticamente instantánea que requiere sólo el alquiler de un galpón. Eso es totalmente distinto a la instalación de una estructura productiva completa. Situación contradictoria, por cuanto en definitiva el país tiene que seguir creciendo.
--¿Qué políticas se requerirían para propiciar esas inversiones tan necesarias en el sector químico-petroquímico?
--Estabilidad en las políticas macroeconómicas. No hay razones por ejemplo de un control de cambios si hay alta disposición de divisas, lo cual termina reduciendo las opciones de exportación, tampoco de un control de precios que afecta cualquier inversión de largo plazo. Es una situación no exclusiva de esta industria, seguramente se presenta en otros sectores.
En su opinión, son estos los elementos fundamentales que restringen las inversiones, porque incluso el industrial puede convivir con otros controles en ámbitos como el laboral, o normativos propios de cada sector, los cuales en su criterio son manejables desde el punto de vista gerencial.
--Todo eso es superable si hay credibilidad en el entorno económico. Hay un tema de confianza, de poder hacer predicciones a largo plazo. Así que no es un asunto del tema regulatorio como conjunto, lo esencial es el marco de confianza económico y legal en sí. |